Lo que está impulsando a tantos chilenos a estudiar desde regiones

Lo que está impulsando a tantos chilenos a estudiar desde regiones

El mapa educativo chileno ya no se dibuja únicamente desde Santiago. En 2025, miles de jóvenes optan por quedarse en sus regiones para cursar estudios superiores, desafiando la vieja idea de que la capital era el único lugar donde se podía “hacer carrera”. La movilidad estudiantil sigue existiendo, claro, pero las cifras muestran un fenómeno distinto: cada vez más estudiantes deciden permanecer en su territorio, y las razones son tan económicas como culturales.

El peso de las cifras

El Informe de Movilidad Regional en la Educación Superior 2024, elaborado por el Servicio de Información de Educación Superior (SIES), reveló que 167.530 estudiantes se matricularon en una carrera de pregrado en una región distinta de la que egresaron de enseñanza media. Tres de cada cuatro lo hicieron en universidades. Aysén, O’Higgins y Atacama figuran entre las regiones con mayor éxodo, mientras que Biobío y Valparaíso atraen a miles de jóvenes.

La paradoja es que, aunque la migración sigue siendo alta, la oferta académica regional ha crecido lo suficiente como para que muchos ya no tengan que abandonar su ciudad. El informe de la OCDE 2025 subraya que la gratuidad universitaria y la expansión de centros de formación técnica estatales han impulsado la permanencia en regiones.

Factores que explican la decisión

  • Acceso a la gratuidad: La política pública ha permitido que estudiantes de familias vulnerables puedan estudiar en instituciones locales sin endeudarse.
  • Oferta académica diversificada: Universidades regionales como la Universidad de La Frontera o la Universidad Austral han fortalecido programas en salud, ingeniería y ciencias sociales.
  • Costos de vida: Estudiar en Santiago implica arriendos elevados y transporte caro. Permanecer en regiones reduce gastos y permite mantener redes familiares.
  • Identidad cultural: Muchos jóvenes valoran estudiar cerca de sus comunidades, con proyectos vinculados a la realidad local.

Testimonios que ilustran el fenómeno

Valentina, estudiante de odontología en la Universidad de Antofagasta, cuenta que decidió quedarse en su región porque los costos en Santiago eran inalcanzables: “Mis compañeros que se fueron a la capital gastan el doble en arriendo. Yo vivo con mis padres y puedo concentrarme en estudiar”.

Por su parte, Diego, alumno de ingeniería en la Universidad de Concepción, afirma que la calidad académica regional no tiene nada que envidiar: “La UdeC tiene convenios internacionales y laboratorios de primer nivel. No necesito irme para tener oportunidades”.

Comparación de movilidad regional

Región% de estudiantes que migranPrincipales destinos
Aysén70%Santiago, Valparaíso
O’Higgins52%Santiago
Atacama41%La Serena, Santiago
Magallanes38%Valparaíso, Santiago
Biobío25%Recibe más estudiantes de otras regiones

Fuente: La Tercera.

El rol de las universidades regionales

Instituciones como la Universidad de Tarapacá, la Universidad Católica del Norte y la Universidad Austral han ganado prestigio en investigación aplicada. Sus proyectos en minería, energías renovables y biodiversidad responden directamente a las necesidades locales.

La ironía es que mientras algunas universidades capitalinas luchan por mantener matrícula, las regionales se consolidan como polos de desarrollo. El conocimiento ya no fluye solo hacia la capital; se produce y se queda en regiones.

Impacto cultural y social

El fenómeno tiene un matiz cultural profundo. Estudiar en regiones significa fortalecer la identidad local y evitar la fuga de talentos. También implica que los profesionales formados conocen de cerca las realidades de sus comunidades, lo que se traduce en proyectos más pertinentes.

La antítesis es clara: mientras la capital concentra recursos y prestigio, las regiones ofrecen pertenencia y arraigo. El estudiante chileno de 2025 ya no mide su éxito por mudarse a Santiago, sino por construir futuro desde su propio territorio.


Lo que está impulsando a tantos chilenos a estudiar desde regiones es una mezcla de políticas públicas, costos de vida y orgullo local. La educación superior dejó de ser un privilegio centralista y se transformó en un mapa más diverso.

By Patricio Salas Arrue

Periodista especializado en temas educativos y de actualidad, Tengo más de 10 años trabajando como redactor para importantes medios digitales de Chile y Perú. Me apasiona escribir y explicar en palabras sencillas los temas más complejos.

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